"Un cuarto a media luz.
Una copa de oporto.
El sillón de piel marrón.
Música a ojos cerrados.
Olor a tabaco... una pipa.
Te miro incansablemente. Cada bocanada de humo, un significado de dos.
La luz de una vela me acompaña y permite entre ver mi espalda semidesnuda.
El olor a tabaco y alcohol me lleva a imaginar tu mirada en la mía.
Estoy descalza y me pongo de pie.
El tabaco se extingue y bebes el último sorbo de oporto.
Me acerco. Lentamente.
Aún no abres los ojos. La música te hipnotiza.
Beso tus labios con apenas un roce.
Sin abrir los ojos, tomas mis caderas y me jalas hacia ti.
Me sientas en tu regazo. De frente.
Quitas mis anteojos y comienzas a besar mis ojos.
Poco a poco avanzas hacia mi boca en donde el beso se torna un tanto apasionado.
Me levanto sin dejar de besarte.
Tomo tu mano, camino un poco, apago la vela y seguimos caminando.
En la habitación, la cama rodeada de velas, tú y yo.
Besas mi espalda semidesnuda y te siento en cada poro de mi piel.
Me acuestas en la cama y tú haces lo mismo... es inevitable.
Acaricias mi piel con suavidad y ternura. Me abrazas. Te enredas.
Poco a poco entras en mi. Te siento. Me sientes.
Tu mirada en la mia. Tres lunares.
Un poco de tabaco, oporto y una pipa...
Anónimo"
El sillón de piel marrón.
Música a ojos cerrados.
Olor a tabaco... una pipa.
Te miro incansablemente. Cada bocanada de humo, un significado de dos.
La luz de una vela me acompaña y permite entre ver mi espalda semidesnuda.
El olor a tabaco y alcohol me lleva a imaginar tu mirada en la mía.
Estoy descalza y me pongo de pie.
El tabaco se extingue y bebes el último sorbo de oporto.
Me acerco. Lentamente.
Aún no abres los ojos. La música te hipnotiza.
Beso tus labios con apenas un roce.
Sin abrir los ojos, tomas mis caderas y me jalas hacia ti.
Me sientas en tu regazo. De frente.
Quitas mis anteojos y comienzas a besar mis ojos.
Poco a poco avanzas hacia mi boca en donde el beso se torna un tanto apasionado.
Me levanto sin dejar de besarte.
Tomo tu mano, camino un poco, apago la vela y seguimos caminando.
En la habitación, la cama rodeada de velas, tú y yo.
Besas mi espalda semidesnuda y te siento en cada poro de mi piel.
Me acuestas en la cama y tú haces lo mismo... es inevitable.
Acaricias mi piel con suavidad y ternura. Me abrazas. Te enredas.
Poco a poco entras en mi. Te siento. Me sientes.
Tu mirada en la mia. Tres lunares.
Un poco de tabaco, oporto y una pipa...
Anónimo"